No. 52
- S A I N T N O S

- Aug 23, 2025
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Qué tristeza es el amar.
Qué belleza es el odiar.
Cuánto duele el entender y cuánto agrada el no saber.
¿Qué importa de qué altura caímos si no existe profundidad tal, a la cual los gritos de nuestro nacimiento
no han podido todavía llegar?
Qué bajas están nuestras estrellas, y qué mala eres, señora perversa.
Sola y sin vergüenza, aún caigo, y me atajas.
Qué bueno es sentirse uno, derritiéndonos uno en el otro, dentro de los medios del tiempo y en las palpitaciones de nuestro corazón.
Dime, enemiga mortal, ¿qué tanto fuiste con tus moralejas, y cuántas sonrisas requieres para poder suspirar dentro de tu mismo sufrimiento?
Qué alta está nuestra tierra, y qué falta me harás cuando me recuerdes a olvidar.
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